Buena parte de las actividades programadas en Letras Verdes se desarrollan en los núcleos rurales del Parque Rural de Teno y la comarca de la Isla Baja.
El Parque Rural de Teno se encuentra en el vértice noroccidental de Tenerife, en una de las zonas de la isla que emergieron en primer lugar y que cuenta con materiales de entre 6 y 7 millones de años de antigüedad.
La erosión ha ido modelando a lo largo del tiempo un paisaje con profundos barrancos que surcan este territorio desde la cumbre hasta la costa, ofreciendo impresionantes vistas a lo largo de sus cabeceras.
En la vertiente norte del parque encontramos antiguos acantilados marinos que quedaron tierra adentro debido a sucesivas erupciones que dieron lugar a la formación de lo que hoy se conoce como la Isla Baja que podemos observar desde los límites del Parque Rural y en donde se asientan los núcleos de población de Garachico, Los Silos y Buenavista. Esta vertiente norte, frecuentemente azotada por los vientos alisios, se caracteriza por albergar una de las principales formaciones boscosas de monteverde de Canarias, el Monte del Agua y Pasos, con una extensión de más de 600 hectáreas. Además aquí se encuentran también los últimos reductos de los bosques termófilos, dominados por palmeras y dragos, mejor conservados de la isla.
En la vertiente sur el clima es más soleado y seco, y eso se deja ver en el paisaje donde dominan las retamas y tabaibas entre antiguos bancales abandonados intercalados con otros aún en uso, roques y barrancos tallados por el agua que dejan al descubierto una extensa y compleja red de diques volcánicos que nos ayudan a comprender la formación de Canarias. Su límite marino en la vertiente Suroeste lo marca los Acantilados de Los Gigantes, un emblema del parque y de todo Tenerife.
Algunos de sus caseríos permanecieron aislados hasta bien entrados los años 70 del siglo XX cuando llegó el asfalto a los rincones más remotos, lo que ha hecho que la arquitectura tradicional, las prácticas ganaderas y agrícolas, así como muchas manifestaciones culturales se hayan conservado hasta nuestros días sin sufrir grandes modificaciones.









